Domingo, 28 De Septiembre : Santa Faustina Kowalska
Seas adorado, nuestro Dios misericordioso, Nuestro Creador y Señor todopoderoso, Te rendimos gloria con la más profunda humildad, Sumergiéndonos en el océano de Tu Divinidad. El hombre no resistió a la hora de la prueba, A la incitación del mal devino infiel contigo, Ha perdido la gracia y los dones, sólo le queda miseria, Lágrimas, sufrimientos, dolor, amargura, hasta que en la tumba repose. Pero Tú, oh Dios misericordioso, no has dejado perecer a la humanidad, Y le has hecho la promesa de un Redentor. Aunque sean grandes nuestras cóleras, no nos permitas desesperar, Has enviado tus profetas a Israel. Noche y día la humanidad Te llama, Desde su abismo de miseria, pecado y dolores. Escucha sus gemidos y llantos, Tú que reinas en el cielo, Dios de gran misericordia, Dios de piedad. El hombre se hizo culpable, pero no es capaz de pedir perdón, Porque un abismo infinito se abrió entre Dios y el hombre, Con la voz de su miseria grita: Ten piedad, Pero el Señor se calla…y los siglos pasan uno tras otro. En toda la humanidad crece la nostalgia, De Aquel que le fue prometido, Ven Cordero de Dios, a borrara nuestras cóleras, Ven a aclarar nuestras tinieblas, como un rayo de luz. La humanidad Te llama sin fin, Señor de Señores, Ella llama a Tu insondable misericordia y Tu piedad. Oh gran Señor, permítenos obtener el perdón. Acuérdate de Tu bondad y perdona nuestras cóleras.
Lecturas Católicas Romanas – rosary.team













