Lunes, 8 De Diciembre : Santa Faustina Kowalska
Adorado seas, oh Dios misericordioso,
por haberte dignado descender de los cielos a esta tierra.
Te adoramos en gran humildad, Por haberte dignado elevar todo el género humano. Insondable e inconcebible en Tu misericordia, Por amor a nosotros has tomado un cuerpo
De una Virgen Inmaculada, jamás tocada por el pecado,
Porque esa era tu designio desde la eternidad. La Santísima Virgen, lis blanco como la nieve,
Es la primera en adorar el poder de Tu misericordia.
Su Corazón puro se abre con amor a la venida del Verbo,
Cree en las palabras del divino Mensajero y se afirma en la confianza. El cielo se asombró de que Dios se hubiera hecho hombre,
Que hubiera en la tierra un corazón digno del mismo Dios.
¿Por qué te unes a un pecador, Señor, en vez de unirte a un Serafín?
Esto es un misterio de Tu misericordia,
Más allá del corazón puro virginal. Misterio de la divina misericordia, oh Dios de la piedad,
Que te has dignado abandonar el trono celestial,
Y bajado hacia nuestra miseria, hacia la debilidad humana,
Porque tu misericordia no es necesaria a los ángeles sino a los hombres. Para expresar dignamente la misericordia del Señor,
Nos unimos a Tu Madre Inmaculada, Así nuestro himno Te será más agradable
Ya que Ella fue elegida de los ángeles y de los hombres. Por Ella, como a través del cristal puro,
Ha llegado a nosotros Tu misericordia,
Por Ella el hombre se volvió agradable a Dios,
Por Ella fluyen sobre nosotros, torrentes de todas las gracias.
Lecturas Católicas Romanas – rosary.team













